El grabado se compone de dos hojas unidas con unas dimensiones totales aproximadas de 42 x 60 cm, y su finalidad trasciende la mera orientación para servir como instrumento de afirmación política y religiosa de la ciudad en el contexto de la Contrarreforma.
Desde el punto de vista de la proyección y orientación, el mapa no sigue el norte geográfico en la parte superior. La rosa de los vientos situada en el cuadrante inferior izquierdo indica que el norte se encuentra a la izquierda; por tanto, el mapa está "orientado" en el sentido literal del término, con el Este en la parte superior. Esta decisión técnica permite desplegar el alzado de la ciudad sobre las laderas de la Sabika (Alhambra) y el Albaicín, colocando en el fondo escenográfico el Sacromonte y la Sierra, y reservando el primer plano para la planicie de la Vega y el desarrollo urbano bajo. La perspectiva adoptada es una vista a vuelo de pájaro de ángulo alto, lo que posibilita visualizar simultáneamente el trazado de las calles (planta) y las fachadas de los edificios singulares (alzado).
El análisis morfológico evidencia la estructura dual de la Granada post-nazarí. Se distingue nítidamente la trama islámica fosilizada en el barrio del Albaicín (izquierda) y la Antequeruela, caracterizada por un tejido denso, irregular y de adarves ciegos. Este tejido contrasta con las intervenciones renacentistas en la ciudad baja, donde la Catedral se erige como el centro geométrico y simbólico de la composición. Vico, como Maestro Mayor de la Catedral, altera sutilmente la escala para monumentalizar el templo y la Capilla Real, subrayando la cristianización de la urbe. Asimismo, se detalla el complejo palatino de la Alhambra y el Generalife como una ciudadela independiente, fortificada y desconectada de la trama civil, manteniendo su carácter de acrópolis.
La hidrografía y la orografía actúan como directrices del dibujo. El río Darro se presenta como el eje vertebrador que divide las dos colinas principales, mostrándose parcialmente descubierto en la Carrera del Darro y cubierto en su tramo final hacia Plaza Nueva (embovedado que el propio Vico proyectó). El río Genil delimita el borde meridional (derecha), flanqueado por la vegetación de ribera. La representación del relieve no utiliza curvas de nivel, inexistentes en la época, sino que recurre al sombreado y al dibujo de taludes y escarpes rocosos para denotar la abrupta topografía del barranco del Darro y las pendientes del Sacromonte.
El documento incluye un exhaustivo aparato paratextual. En la esquina superior izquierda, una cartela de estilo manierista contiene una leyenda alfanumérica que lista 53 hitos urbanos, clasificados jerárquicamente: parroquias, monasterios, hospitales y puertas. Esta selección denota el carácter religioso-administrativo del mapa. En el primer plano (margen inferior e izquierdo), se representa el parcelario agrícola de la Vega con un detalle catastral, dibujando las tapias de las huertas, el arbolado y el sistema de regadío, lo que documenta la integración física entre el espacio productivo agrario y el espacio residencial urbano en la Granada del siglo XVII.
Las murallas perimetrales, especialmente la cerca de Don Gonzalo, aparecen dibujadas en su totalidad, definiendo el límite físico y fiscal de la ciudad histórica.
Félix Prieto que llego a ser grabador general de la Real Casa de la Moneda de Madrid y pensionado por Carlos III, realizó una copia del original en 1795 custodiada en la Biblioteca Nacional de España (segunda imagen).