Coello representa con gran precisión la difícil orografía que condiciona este asentamiento de la costa granadina. El plano muestra cómo las estribaciones de la Sierra de Lújar caen directamente sobre el mar. Se detalla la línea de costa con sus entrantes y salientes, destacando la situación del Castillo de Castell de Ferro (1). Esta fortaleza, situada en la cima del cerro que domina la ensenada, era el corazón estratégico para la vigilancia del litoral.
A diferencia de otros mapas de la época que usaban solo sombreado, aquí se emplea un sistema de curvas de configuración para representar el relieve abrupto. Este método permite visualizar la altitud y la fuerte pendiente de los cerros que encajonan a la población.
Dado su carácter de puerto de refugio, el plano incluye información técnica fundamental para la náutica de la época, como datos de sonda batimétrica, expresados en números que indican la profundidad de las aguas cercanas a la costa.
Así mismo, se delimita con precisión el veril (la línea que une puntos de igual profundidad) y se señalan los fondeaderos seguros. Estos datos eran vitales para las embarcaciones de cabotaje que buscaban abrigo en la ensenada frente a los vientos temporales.
La trama urbana representada por Coello es mínima, reflejando el carácter de un asentamiento especializado. El plano utiliza una leyenda numerada para identificar los edificios y lugares más relevantes. Entre ellos destacan el Castillo (1), el Cuartel (2) y la Ermita (3).
Se observa un pequeño grupo de edificaciones situadas entre la falda del castillo y la orilla del mar, principalmente viviendas de pescadores y personal militar, junto a almacenes para el comercio de esparto.
Integrado en la hoja provincial, el plano justifica su importancia por su papel logístico. Se detalla el paso del camino costero que unía Málaga con Almería, una ruta difícil donde Castell de Ferro funcionaba como uno de los pocos puntos de parada segura y control de paso.
El plano de Castell de Ferro es la representación de un "puesto de avanzada". Francisco Coello documenta no solo un pueblo, sino una infraestructura militar y logística vital para la seguridad y las comunicaciones del sur de la provincia de Granada. Es el testimonio cartográfico de un lugar donde la geografía (la sierra y el mar) y la historia (la defensa del Reino) se funden en un solo punto estratégico.