El mapa utiliza como referencia el meridiano de Madrid, situando el punto cero de longitud en la capital. Esta centralidad es visible en la graduación de los márgenes superior e inferior del marco.
Se emplea el grabado monocromo. Coello optó por una estética de "línea limpia", eliminando elementos físicos secundarios (como el sombreado de relieve) para garantizar que la red ferroviaria fuera el elemento visual dominante y legible.
El mapa funciona como un inventario del proceso constructivo mediante una simbología lineal jerarquizada que permite distinguir el estado de las obras. Una línea continua para tramos en explotación o ya construidos. En 1865, ya eran operativos los grandes ejes radiales: Madrid-Alicante, Madrid-Zaragoza y la línea del Norte (Valladolid-Burgos-Irún). Línea discontinua para tramos en construcción, reflejando la actividad febril de la ingeniería civil antes de la crisis financiera de 1866. Y línea punteada para proyectos concedidos administrativamente, señalando la expansión futura prevista por el Estado.
El mapa documenta la integración peninsular con Europa a través de Irún y La Junquera hacia Francia (Burdeos y Marsella), así como la incipiente conexión con Portugal vía Badajoz.
Una característica singular de este mapa es el tratamiento de la división territorial, donde Coello realiza una síntesis histórica y administrativa. Se superpone la división provincial de 1833 con los antiguos "Reinos". Los límites dibujados de forma prominente son los de los Reinos, mientras que la provincia queda en un plano secundario. Se establece una jerarquía mediante círculos concéntricos y puntos para distinguir entre Capitales de Reinos, Capitales de Provincia y Cabezas de Partido.
La base física es esquemática, representando solo la red hidrográfica principal y el contorno litoral. Estos elementos sirven para identificar los nodos portuarios y los grandes valles fluviales que condicionaban el trazado de las vías.
En el margen inferior derecho se incluyen escalas gráficas en kilómetros y leguas de 20 al grado, herramientas esenciales para que el usuario de la guía pudiera calcular tiempos y distancias de viaje.
Este mapa de 1865 es el retrato fiel de un modelo territorial centralista. Al fijar la imagen del ferrocarril justo antes de la crisis de 1866, el documento de Coello testimonia el esfuerzo por unificar el mercado nacional y conectar la periferia con Madrid, consolidando la red radial que definiría la geografía del transporte en España durante el siglo siguiente. Sencillo y expresivo mapa de los trazados de líneas de ferrocarril en servicio y en proyecto en los inicios de este medio de transporte en España Seleccionado para formar parte del Fondo Digital