De esta colaboración nació el "Atlas de España y sus posesiones de Ultramar" (1848-1880), una obra que llegó a publicar 46 hojas de altísima calidad técnica, superando cualquier esfuerzo cartográfico previo en el país.
El mapa se sustenta sobre un armazón geodésico de alta precisión para la época, dibujado en proyección de Bonne. Utiliza la longitud occidental referenciada al meridiano de Madrid como punto cero.
El marco cuenta con rotulación de grados cada 5' y subdivisiones de precisión de 1'. Meridianos y paralelos forman una cuadrícula técnica sobre el territorio provincial, con los cuatro puntos cardinales debidamente señalados.
El autor advierte que en la realización del mapa se ha utilizado ampliamente el mapa de Galicia de Domingo Fontán, integrando el primer gran levantamiento científico de la región en este Atlas.
La ejecución del mapa es el resultado de una colaboración multidisciplinar de grabadores franceses y españoles, la dirección de grabado es realizada por José Saenz Diez, asimismo Leclecq se encargó del contorno, Lebreton de la topografía y Bacot de la rotulación (realizada en letra de palo, capitular, romanilla e itálica).
El relieve se representa mediante curvas configuradas y sombreado por normales, capturando la compleja topografía gallega. La hidrografía se detalla en su totalidad, identificando los ríos principales.
Las ciudades se grafían mediante pequeños círculos jerarquizados según su relevancia. La planimetría incluye la red de comunicaciones y las divisiones político-administrativas y eclesiásticas, resaltadas mediante delimitaciones en color.
Se ofrecen múltiples unidades de medida: leguas legales, millas marítimas, leguas de 17 1/2 al grado y leguas de 8000 varas.
A ambos lados se sitúan las "Notas Estadísticas e Históricas" escritas por Pascual Madoz, que desglosan la administración (partidos judiciales y estadística municipal), sociedad (población, estadística electoral, instrucción pública y criminalidad), economía (riqueza, ingresos, producciones, comercio e industria), cultura (historia, costumbres, culto y clero).
Siguiendo la estructura característica del Atlas de España y sus posesiones de Ultramar, la hoja de Orense aprovecha de manera magistral sus espacios marginales para integrar una serie de planos urbanos de gran detalle. Estos recuadros no solo cumplen una función cartográfica, sino que actúan como guías históricas al incluir la relación de los edificios más emblemáticos de cada núcleo.
El protagonismo de estos insertos recae en la capital, Orense, representada mediante un plano urbano a escala 1:10.000 (14 x 14 cm) que se complementa con un mapa de sus contornos a escala 1:100.000 (14 x 14 cm) para entender su encaje territorial. Junto a la capital, el Atlas dedica secciones específicas a otras villas fundamentales de la provincia, todas ellas presentadas a una escala de 1:10.000 con dimensiones de 11 x 10 cm. Entre ellas destacan Ribadavia, Allariz y Ginzo de Limia, además de los nodos estratégicos de Monte-Rey y Verín, conformando así un mosaico detallado de la organización urbana y monumental orensana de mediados del siglo XIX.
En definitiva, este ejemplar que forma parte del Atlas de España y sus posesiones de Ultramar, es un testimonio del esfuerzo de los ingenieros militares por modernizar la nación, transformando el paisaje orensano en un documento científico de precisión milimétrica. Se representa el relieve con curvas de configuración, es una región accidentada Aparecen cauces de rios Recoge Camino Real, carreteras y sendas o caminos de herradura Se divide en los distintos partidos judiciales, destacando las ciudades cabeza de partido En el margen inferior recoge planos de Orense, Ribadavia, Allariz, Ginzio de Limia, Monte Rey y Veria en escala 1: 10000 y otro plano de los contornos de Orense en escala 1: 100000 Las notas estadisticas e históricas por Pascual Madoz Señala en notas las fuentes de las que se sirvió para confecionar el mapa Se conserva en buen estado