Fecha está tomada de la finalización de las Relaciones de los pueblos de España hechas en tiempos de Felipe II entre 1574 y 1580, y de las que salió este mapa.
El relieve se distribuye mediante arcos de perfil muy suaves y limpios que sugieren la presencia de las cordilleras béticas (como la Sierra de Alhamilla, la Sierra de Filabres o el entorno de Sierra Nevada).
Coordenadas referidas a un meridiano que no se especifica (E5°43'--E8°04'/N38°09'--N36°27'). Recuadro geográfico de 1° en 1°.
Es muy llamativo el gran espacio en blanco que domina el ángulo inferior derecho del mapa. Probablemente, este vacío responda al estricto rigor del método científico empleado por Esquivel: al no disponer de mediciones astronómicas exactas o de respuestas fiables en los cuestionarios para los sectores orientales mar adentro o litorales extremos en el momento de trazar esta hoja, los cosmógrafos prefirieron dejar el pergamino limpio antes que rellenarlo con elementos imaginarios o conjeturas.
La línea costera se dibuja con un trazo continuo a plumilla muy firme en el sur. Se identifican claramente enclaves litorales como Vélez-Málaga (en el extremo izquierdo), Almuñécar, Salobreña y la ciudad de Almería, que aparece distinguida con un diseño preeminente.
Se rotulan salientes geográficos fundamentales para la navegación costera del mar de Alborán, destacando el "Puerto de la herradura" (La Herradura, escenario de un trágico naufragio de la Armada Española pocas décadas antes de la finalización de estos trabajos) y el saliente de "C. de Gata" (Cabo de Gata), dibujado con su clásica inflexión angular hacia el noreste.
Plasma con acierto el comportamiento de los ríos de la vertiente mediterránea andaluza, caracterizados por cauces cortos y torrenciales. Se delinean con claridad las cuencas que nacen en las altas sierras e interiores, destacando el "R. de Almanzora" articulando el norte de la provincia almeriense, y las cuencas que alimentan los campos de Guadix y la hoya de Baza. En el sector occidental de la lámina se dibujan las vías fluviales que descienden de las cumbres hacia Granada, sirviendo como guías naturales para las comunicaciones terrestres de la época.
El mapa muestra una notable aglomeración de círculos de población en las laderas y valles de la Alpujarra y el área de Granada ("Granada"). Los núcleos urbanos principales, cabezas de partido o sedes episcopales se destacan mediante el uso de letras capitales de mayor tamaño o añadiendo pequeñas cruces sobre los anillos, lo que permitía a la cancillería de Felipe II identificar de un vistazo los centros clave para la administración fiscal y militar de una costa constantemente amenazada por las incursiones de los corsarios berberiscos.
La "3 Terzera" representa la culminación del esfuerzo por someter la accidentada geografía del sureste andaluz al orden matemático del Renacimiento. Al registrar con total fidelidad la fisonomía de los reinos montañosos de Granada y Almería, y al preferir el vacío documental antes que la invención cartográfica, los autores legaron una herramienta de gobierno de un valor geopolítico incalculable para un imperio que necesitaba conocer al detalle cada rincón de su frontera marítima mediterránea.