La cartela dibujada en la esquina superior izquierda, adornada de forma exuberantes con volutas y guirnalda tejida con hojas y frutas, se lee el título completo del mapa: “Descripción del Reino de Jaén ordenada por el doctor Gaspar Salcedo de aguirre, natural de Baeza y prior de Arjonilla, dibuxada por Juan Domenico Villarroel, Cosmógrofo del Rey nuestro señor. Cortada en Sevilla por baptista camila”. Como bien dice, Gaspar Salcedo de Aguirre le encargó al cosmógrafo del Rey, Juan Doménico de Villarroel (cartógrafo que formaba parte de la Casa de Contratación desde 1586 hasta 1596), que dibujara dicho mapa, a partir de la descripción "ordenada" realizada con anterioridad por él mismo. La lámina fue grabada, por un desconocido Baptista Camila. Aunque hasta ahora este mapa se ha datado a menudo como pieza de principios del XVII, diversas razones aseguran con firmeza que se publicó en relación con la obra de Gonzalo Argote de Molina "Nobleza del Andalvzia", impresa por Fernando Díaz en Sevilla en 1588, con una dimensión de 29 x 38 cm.
En la parte superior derecha se dibuja una segunda cartela, a modo de basamento, en la que está escrita una dedicatoria, que dice: “A Don Francisco sarmiento de Mendoça. Obispo de Jaén, del Consejo del reino”. Sobre dicha peana, inserto en un triángulo que descansa sobre tres esferas está el escudo del linaje de Sarmiento, pero con los ornamentos eclesiásticos (capelo y borlas obispales).
Lo primero que destaca, por su tamaño, son los escudos con los nombres de los nobles a los que pertenecen, que salvaguardan la ilustración, a ambos lados del mapa. De la misma manera, se aprecian otras representaciones menores como un jabalí con tres lechones sobre basamento que simboliza la ciudad de Porcuna, y un león sobre un cordero, también encima de un pedestal que representa a Linares, junto a ellos aparecen 5 blasones de las ciudades más importantes del reino de Jaén como Úbeda, Baeza o Alcalá la Real.
Desde el punto de vista planimétrico y en el contexto profesional de Villarroel como cosmógrafo se trasluce, la presencia de una rosa de los vientos de ocho puntas colocada en el centro del mapa cuyos rumbos se prolongan hasta el final de cada margen del mapa, detalle que de algún modo resulta evocador de la cartografía náutica del momento. Asimismo, se dibujan los cuatro puntos cardinales y las coordenadas de latitud y longitud. Se muestra, asimismo, en los márgenes izquierdo y derecho, unas escalas en leguas compartimentadas en nueve divisiones.
Localizada en la parte inferior derecha aparece una alegoría del río Guadalquivir representado como un anciano de tamaño excesivo, por tratarse de un río principal, acompaña a esta figura masculina el cuerno de la abundancia que descansa sobre su hombro derecho y un ánfora de donde manan sus aguas, con la inscripción de las tres denominaciones clásicas de este río (Betis, Tartesio y Circio), que fue recibiendo desde los albores de los tiempos.
La representación hidrográfica se ve reforzada por la representación de los principales puentes sobre los mismos ríos. Todos están simbolizados de la misma forma: mitad de un octógono sobre tres arcos sombreados. Muchos de estos puentes tienen sus nombres (del Obispo, Nueva, Vieja,). Por su parte, los núcleos de población se representan mediante edificaciones, diferenciando los núcleos más importantes de los de menor entidad.
El mapa se halla encuadernado en algunos de los ejemplares más lujosos de la obra de Gonzalo Argote de Molina "Nobleza del Andalvzia", como uno de la biblioteca Salvá, junto con un pliego de texto en el que el propio Argote afirma que, "imitando á Ptolomeo", dispuso poner al principio de la parte dedicada al reino de Jaén, de la que se ocupa la mencionada edición, una descripción "ordenada por el Doctor Gaspar de Salcedo de Aguirre"; es cierto que muchas de las copias conservadas de esta obra carecen del mapa, por lo que probablemente éste habría circulado tanto suelto como incluido en el cuerpo de la obra a discreción del comprador, como a veces se hacía por entonces, circunstancia que parece confirmar la tasa, o precio oficial, específica para el pliego y lámina, aparte del libro, que figura en aquél, de cinco maravedíes para el pliego y un real para la estampa. El aparato heráldico que acompaña al mapa, a diferencia del manuscrito de Salcedo de Aguirre que le sirvió de modelo, da coherencia asimismo a su conexión con la obra de Argote, mientras que el marco cronológico propuesto se ve corroborado por la trayectoria de Villarroel, apellido hispanizado del clérigo calabrés Domingo Vigliaruola o Vigliarnola, en principio afincado en Nápoles, venido a España en 1580 y desde 1586 cosmógrafo de la Casa de la Contratación de Sevilla, hasta 1596, cuando huyó a Francia llevándose parte de los fondos cartográficos secretos de la Casa, autor documentado igualmente de dos cartas portulanas hechas en Sevilla en 1589 y 1592.
Este mapa serviría de referencia para otros posteriores, como los del reino y obispado de Jaén de Martín de Jimena Jurado de 1641 y de Gregorio Forst Man de 1643, así como otro de 1678 copia del de Salcedo de Aguirre, utilizada por Tomás López para su mapa del reino de Jaén de 1787. Una obra temprana que, según se ha visto, ejercería una dilatada influencia.