{"id":6197,"date":"2016-10-03T13:12:28","date_gmt":"2016-10-03T11:12:28","guid":{"rendered":"http:\/\/www.juntadeandalucia.es\/institutodeestadisticaycartografia\/blog\/?p=6197"},"modified":"2016-10-04T14:37:29","modified_gmt":"2016-10-04T12:37:29","slug":"calar-alto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ws089.juntadeandalucia.es\/institutodeestadisticaycartografia\/blog\/2016\/10\/calar-alto\/","title":{"rendered":"Sierra de los Filabres: abandono de la agricultura de monta\u00f1a. Reforestaci\u00f3n. Las actividades cient\u00edficas en Calar Alto (Bacares-G\u00e9rgal, Almer\u00eda)"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">\n\tLa Sierra de los Filabres se extiende de oeste a este por la zona central de la provincia de Almer&iacute;a como prolongaci&oacute;n de la Sierra de Baza. Por el pie de su vertiente norte discurre el r&iacute;o Almanzora. Al sur, los campos de G&eacute;rgal, Tabernas y Sorbas. La l&iacute;nea de cumbres se mantiene en buena parte por encima de los 1.900 m, siendo su cota m&aacute;s alta Calar Alto (2.168 m). Su rica biogeograf&iacute;a relacionada con los pisos altitudinales ha sido transformada dos veces. Primero en un largo proceso de sabio aprovechamiento de los recursos adaptados a unas condiciones hostiles (fuertes pendientes, temperaturas extremas, precipitaciones irregulares) que sin embargo acab&oacute; con la pr&aacute;ctica desforestaci&oacute;n por una excesiva presi&oacute;n antr&oacute;pica, y por el desarrollo de actividades mineras e industriales.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n\tEl proceso inverso se realiza en la segunda mitad del siglo XX cuando el Estado interviene de forma masiva comprando miles de hect&aacute;reas o conveniando con los propietarios, y realiza en pocos a&ntilde;os una de las mayores reforestaciones conocidas en Andaluc&iacute;a. Superada esta fren&eacute;tica actividad, la comarca se despuebla, desapareciendo muchas de las peque&ntilde;as poblaciones cuyos ruedos agr&iacute;colas fueron abandonados y reforestados.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n\tHoy d&iacute;a el proceso de naturalizaci&oacute;n de los bosques est&aacute; permitiendo una valorizaci&oacute;n ambiental (diversidad ecol&oacute;gica) y econ&oacute;mica (desarrollo de actividades natural&iacute;sticas y tur&iacute;sticas) de estos espacios de alta y media monta&ntilde;a situados en un medio &aacute;rido. De forma particular, las actividades cient&iacute;ficas en las cumbres han tenido y tienen una extraordinaria importancia con el emplazamiento en Calar Alto del centro de observaci&oacute;n astron&oacute;mico hispano-alem&aacute;n.\n<\/p>\n<p>\n\t<!--more-->\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n\t<strong>La Sierra de los Filabres, un territorio de monta&ntilde;a hist&oacute;ricamente humanizado<\/strong>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n\tLa Sierra de los Filabres en la vertiente norte pertenece al territorio sil&iacute;ceo del complejo Nevado-Fil&aacute;bride. En la parte sur afloran abundantes rocas carbonatadas, entre ellas, los afamados m&aacute;rmoles de Macael. Los bioclimas var&iacute;an en consonancia con el amplio intervalo de altitudes, entre 300 y 2.168 m. Las precipitaciones suman algo menos de 300 mm en las zonas bajas orientales (Zurgena) y poco m&aacute;s de 400 mm en las altas (Bacares); al combinarlas con los diferentes pisos altitudinales de temperaturas, resultan diversos reg&iacute;menes clim&aacute;ticos, que van desde el semi&aacute;rido, aproximadamente hasta los 800 m, pasando hasta el subh&uacute;medo, por encima de 1.650 m. Debe tenerse en cuenta la irregularidad de las precipitaciones, tanto en distribuci&oacute;n temporal como en cuant&iacute;a, manifestada a veces en intensas sequ&iacute;as plurianuales, por lo que la tendencia a la aridez es a&uacute;n mayor de la que indica a primera vista el cociente precipitaci&oacute;n\/temperatura.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n\tLa comarca de los Filabres es un espacio de monta&ntilde;a que ha sufrido a lo largo de su historia una radical transformaci&oacute;n por la desforestaci&oacute;n, especialmente en los tres &uacute;ltimos siglos. Las principales actividades econ&oacute;micas a lo largo de la historia han sido la agricultura y la ganader&iacute;a, basadas en el uso de ovino y caprino, aunque las causas de deforestaci&oacute;n m&aacute;s intensa se atribuye a la expansi&oacute;n de los cultivos, ya importantes en el siglo XVIII y XIX, y sobre todo por el uso de la madera para las ferrer&iacute;as, fundiciones que debieron consumir gran cantidad de carb&oacute;n vegetal y le&ntilde;a, as&iacute; como para los carpinteros de ribera de Almer&iacute;a. El paisaje actual de la Sierra de los Filabres ha sido modelado hist&oacute;ricamente por la actividad humana, pues es un espacio ocupado desde tiempos remotos, cuando el Valle de Almanzora act&uacute;a como un corredor natural desde la costa almeriense a la Hoya de Baza. No obstante, el poblamiento actual se debe a la invasi&oacute;n de &aacute;rabes y bereberes, cuando fueron fundadas muchas poblaciones que se adaptaron a las dificultades del terreno mediante la construcci&oacute;n de complejos sistemas hidr&aacute;ulicos de abastecimiento (aljibes, minas) y de riego (acequias, atanores), conjugados con obras de retenci&oacute;n de agua y tierra (balates) para la acumulaci&oacute;n de suelo, soluciones tambi&eacute;n utilizadas profusamente en secano para acopiar suelo y escorrent&iacute;as. En el siglo XV se contaban en Bacares hasta 180.000 morales con los que presum&iacute;an de producir la seda de mejor calidad. En estos bancales se cultivaban almeces, moreras, nogueras, casta&ntilde;os, higueras, granados, olivos, almendros, etc. En el siglo XVI, los pescadores de ca&ntilde;a deb&iacute;an pagar un canon por la pesca de la trucha, referencia que indica la continuidad de caudales significativos en los r&iacute;os de la zona oriental de la sierra.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n\tEl r&aacute;pido e intenso crecimiento demogr&aacute;fico documentado para el per&iacute;odo entre 1820 y 1850, y el auge de la miner&iacute;a en la segunda mitad del XIX y en las primeras d&eacute;cadas del siglo XX, supuso adem&aacute;s una numerosa poblaci&oacute;n residente en la sierra, necesitada de combustible para usos dom&eacute;sticos y de terrenos de cultivo. El resultado de este proceso secular de expansi&oacute;n del terrazgo fue la alta parcelaci&oacute;n de la tierra, aprovechada por un sistema mixto en el que confluyen roturaciones y una progresiva reducci&oacute;n de la superficie forestal y de la vegetaci&oacute;n en general.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n\tLa miner&iacute;a tuvo un papel decisivo en ese proceso de desforestaci&oacute;n: en 1870 comienzan a realizarse estudios mineros en la zona que dieron como resultado la localizaci&oacute;n y explotaci&oacute;n de importantes yacimientos de hierro en Bacares y Ser&oacute;n, aunque la explotaci&oacute;n minera a gran escala en la zona no comenzar&iacute;a hasta la primera d&eacute;cada del siglo XX. En un principio, para dar salida al mineral, se pens&oacute; en construir un t&uacute;nel de 3 km a trav&eacute;s de la sierra para comunicar por ferrocarril con el puerto de Almer&iacute;a. Se opt&oacute; finalmente por la construcci&oacute;n de una serie de instalaciones por cable a&eacute;reo que permit&iacute;an llevar el mineral hasta el municipio murciano de &Aacute;guilas. Esta soluci&oacute;n, adem&aacute;s de resultar m&aacute;s cara su construcci&oacute;n final, result&oacute; ser m&aacute;s lenta y costosa en cuanto al transporte. Entre las compa&ntilde;&iacute;as explotadoras caben destacar &quot;The Bacares Iron Mines from Glasgow&quot;, &quot;Minas y caminos de Hierro de Bacares&quot; y &quot;Cabalga San Miguel de Holanda&quot; entre otras. En la primera mitad del siglo XX, la poblaci&oacute;n que viv&iacute;a en los municipios serranos pr&oacute;ximos a las minas de hierro de Bacares-Ser&oacute;n era muy cuantiosa. En el municipio de Ser&oacute;n se lleg&oacute; casi a 10.000 habitantes, estando el asentamiento minero de Las Menas mucho m&aacute;s poblado que la propia capital municipal. La extracci&oacute;n bajo tierra hizo que el material extra&iacute;do no fuera competitivo con el de las extracciones a cielo abierto, lo que unido a la costosa soluci&oacute;n en el transporte, hizo que la miner&iacute;a fuera languideciendo hasta extinguirse a final de la d&eacute;cada de los 60.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n\tEn la cartograf&iacute;a de la primera serie del Mapa Topogr&aacute;fico Nacional de las cumbres de Los Filabres se observa, pese a la absoluta carencia de carreteras, un conjunto de peque&ntilde;os asentamientos como Los Santos, Las Morcillas, Los Carrascos, localizados a alturas comprendidas entre los 1.500 y 1.700 metros (incluso superiores a las localidades alpujarre&ntilde;as) en condiciones muy hostiles, no solo clim&aacute;ticas, por las fuentes pendientes y dif&iacute;cil acceso, y que sobreviv&iacute;an de las actividades ganaderas y agr&iacute;colas gracias a la construcci&oacute;n de terrazas y el aprovechamiento de los recursos h&iacute;dricos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n\t<a href=\"http:\/\/www.juntadeandalucia.es\/institutodeestadisticaycartografia\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/img11.png\"><img alt=\"Hoja del Mapa Topogr\u00e1fico Nacional, Fi\u00f1ana. 1012. A\u00f1o 1931\" class=\"alignnone size-full wp-image-6200\" src=\"http:\/\/www.juntadeandalucia.es\/institutodeestadisticaycartografia\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/img11.png\" width=\"600\" srcset=\"https:\/\/ws089.juntadeandalucia.es\/institutodeestadisticaycartografia\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/img11.png 643w, https:\/\/ws089.juntadeandalucia.es\/institutodeestadisticaycartografia\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/img11-300x196.png 300w\" sizes=\"(max-width: 643px) 100vw, 643px\" \/><\/a>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n\t<span style=\"font-size:11px;\">Hoja del Mapa Topogr&aacute;fico Nacional, Fi&ntilde;ana. 1012. A&ntilde;o 1931. Direcci&oacute;n General del Instituto Geogr&aacute;fico Catastral y de Estad&iacute;stica. Escala 1:50.000. Cartoteca del Instituto de Estad&iacute;stica y Cartograf&iacute;a de Andaluc&iacute;a<br \/>\n\t<a href=\"http:\/\/www.juntadeandalucia.es\/institutodeestadisticaycartografia\/cartoteca\/buscar\/getisbn\/query\/gergal\/autor\/\/titulo\/\/lugargeo\/\/materias\/\/fechadesde\/\/fechahasta\/\/buscar\/Buscar\/startid\/0\/id\/2169\">http:\/\/www.juntadeandalucia.es\/institutodeestadisticaycartografia\/cartoteca\/buscar\/getisbn\/query\/gergal\/autor\/\/titulo\/\/lugargeo\/\/materias\/\/fechadesde\/\/fechahasta\/\/buscar\/Buscar\/startid\/0\/id\/2169<\/a><\/span>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n\tLa fotograf&iacute;a a&eacute;rea del Vuelo Americano de 1956 muestra una casi total deforestaci&oacute;n en la sierra, habiendo desaparecido los en anta&ntilde;o abundantes encinares, perviviendo escasas manchas de pinar o chaparral como las de algunos montes p&uacute;blicos (Bayarque, Bacares) y en contadas fincas privadas. As&iacute; sucede en los dos ortofotografias seleccionadas:\n<\/p>\n<ul>\n<li style=\"text-align: justify;\">\n\t\tLas cumbres de la Sierra de los Filabres en el sector de su m&aacute;xima cota de Calar Alto: se trata de un espacio cuya exposici&oacute;n clim&aacute;tica (bajas temperaturas y vientos) no favorece el desarrollo del arbolado. Las formaciones clim&aacute;cicas arbustivas eran los piornales, matorrales almohadillados y espinosos que ten&iacute;an un aprovechamiento ganadero en verano.\n\t<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">\n\t\tEl Barranco de las Morcillas, territorio abrupto localizado al sur de Calar Alto, donde se localizaban los modestos poblados de Los Carrascos y Las Morcillas, con sus ruedos agr&iacute;colas en terrazas, y en el que queda en evidencia la desforestaci&oacute;n del territorio.\n\t<\/li>\n<\/ul>\n<p>\n\t&nbsp;\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n\t<a href=\"http:\/\/www.juntadeandalucia.es\/institutodeestadisticaycartografia\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/img21.png\"><img alt=\"Calar Alto 1956. Vuelo Americano, Serie  B\" class=\"alignnone size-full wp-image-6201\" src=\"http:\/\/www.juntadeandalucia.es\/institutodeestadisticaycartografia\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/img21.png\" width=\"600\" srcset=\"https:\/\/ws089.juntadeandalucia.es\/institutodeestadisticaycartografia\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/img21.png 760w, https:\/\/ws089.juntadeandalucia.es\/institutodeestadisticaycartografia\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/img21-247x300.png 247w\" sizes=\"(max-width: 760px) 100vw, 760px\" \/><\/a>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n\t<span style=\"font-size:11px;\">Calar Alto 1956. Vuelo Americano, Serie B<\/span>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n\t<a href=\"http:\/\/www.juntadeandalucia.es\/institutodeestadisticaycartografia\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/img31.png\"><img alt=\"Los Carrascos, Barranco de las Morcillas. Vuelo Americano de la Serie B, 1956-57\" class=\"alignnone size-full wp-image-6203\" src=\"http:\/\/www.juntadeandalucia.es\/institutodeestadisticaycartografia\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/img31.png\" width=\"600\" srcset=\"https:\/\/ws089.juntadeandalucia.es\/institutodeestadisticaycartografia\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/img31.png 1010w, https:\/\/ws089.juntadeandalucia.es\/institutodeestadisticaycartografia\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/img31-300x275.png 300w\" sizes=\"(max-width: 1010px) 100vw, 1010px\" \/><\/a>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n\t<span style=\"font-size:11px;\">Los Carrascos, Barranco de las Morcillas. Vuelo Americano de la Serie B, 1956-57<\/span>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n\t<strong>Repoblaci&oacute;n forestal y expulsi&oacute;n demogr&aacute;fica: resultado de la acci&oacute;n pol&iacute;tica y de la supeditaci&oacute;n hidr&aacute;ulica<\/strong>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n\tEl caso de la Sierra de los Filabres es uno de los m&aacute;s expresivos y trascendentes del inter&eacute;s reforestador del Estado franquista supeditado a la necesidad de una gran obra hidr&aacute;ulica, siendo &eacute;sta una de las operaciones de mayor envergadura en la monta&ntilde;a andaluza. En 1961 el general Franco realiz&oacute; una visita a la comarca con motivo de la futura construcci&oacute;n del embalse de Cuevas de Almanzora y de la puesta en marcha del Plan de Zonas &Aacute;ridas del Sureste que pretend&iacute;a paliar el atraso secular de la provincia almeriense. La zona hab&iacute;a sido ya declarada de utilidad p&uacute;blica para su repoblaci&oacute;n forestal el 4 de abril de 1956, pero la visita del Jefe del Estado y su decisi&oacute;n de intervenir con urgencia fue el detonante que supuso la aceleraci&oacute;n de los trabajos y de una r&aacute;pida y masiva transferencia de tierras al Estado. Se promulgaron dos decretos delimitando los per&iacute;metros II y III de urgente repoblaci&oacute;n en los t&eacute;rminos, sobre todo, de Bacares, Bayarque, G&eacute;rgal, Ser&oacute;n y T&iacute;jola, para dar cobertura legal a la operaci&oacute;n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n\tLas extensas repoblaciones forestales afectaron a alrededor de 40.000 ha, realizadas principalmente entre los a&ntilde;os 1955-1983. Su principal objetivo fue proteger hidrol&oacute;gicamente la cuenca alimentadora del embalse de Cuevas de Almanzora, de la que es principal tributaria la vertiente norte de la sierra. Las especies utilizadas fueron exclusivamente pinos (Pinus halepensis, P. pinaster, P. nigra y Pinus sylvestris), que dieron lugar a formaciones arb&oacute;reas de gran homogeneidad, pero de notable inter&eacute;s selv&iacute;cola y restaurador dados los procesos de desertizaci&oacute;n acusados por la desforestaci&oacute;n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n\tEl proceso fue facilitado por las dificultades en la agricultura de subsistencia &ndash;los problemas de minifundio y de comercializaci&oacute;n&ndash; que supusieron un fuerte &eacute;xodo rural, ya iniciado en los a&ntilde;os cuarenta, pero con mayor intensidad a partir del cierre del &uacute;ltimo coto minero (1968). Este abandono masivo de la tierra facilit&oacute; la adquisici&oacute;n por parte de la Administraci&oacute;n de grandes extensiones a fin de realizar repoblaciones para la restauraci&oacute;n forestal de la cuenca, trabajos que sirvieron moment&aacute;neamente para fijar parte de la mano de obra desempleada. El proceso se intensifica en la d&eacute;cada de los sesenta, prolong&aacute;ndose con notable vitalidad hasta avanzada la d&eacute;cada de los 80 a cargo ya del Instituto Andaluz de Reforma Agraria. Uno de los aspectos m&aacute;s destacables es que las adquisiciones superaron en mucho a los consorcios, dando lugar, como en pocas zonas, a una profunda transformaci&oacute;n de la base parcelaria del paisaje, sobre la que las masivas plantaciones contribuir&aacute;n inmediatamente a borrar las tramas paisaj&iacute;sticas y catastrales anteriores y a configurar un territorio radicalmente distinto. Nada menos que 14.677 ha fueron adquiridas por la administraci&oacute;n forestal entre 1963 y 1991, con un m&aacute;ximo muy marcado en el cuatrienio 1969-1972. Los consorcios sumaron en el per&iacute;odo 8.684 ha.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n\tEn un plazo de tiempo muy corto, una monta&ntilde;a de propiedad privada, resultado de un largo proceso hist&oacute;rico de apropiaci&oacute;n y conquista, pas&oacute; a un inmenso dominio del Estado. Esa conquista conoci&oacute; el avance tecnol&oacute;gico y de la ciencia forestal: se inici&oacute; en condiciones extremadamente penosas con un ahoyado manual por los jornaleros contratados, condiciones que mejoraron con el uso de los medios de sangre. El paso a las fajas y terrazas permiti&oacute; la mecanizaci&oacute;n con tractores y explanadoras, pero las secuelas topogr&aacute;ficas y paisaj&iacute;sticas aumentaron. La selecci&oacute;n de las especies, las densidades de plantaci&oacute;n o los cuidados selv&iacute;colas fueron decisiones con sus aciertos y errores que configuraran un nuevo paisaje que sustituye a las tierras agr&iacute;colas marginales, o a las zonas desforestadas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n\tLas repercusiones territoriales de este proyecto provocaron el masivo abandono de las poblaciones. El declive demogr&aacute;fico en la zona es un hecho relativamente tard&iacute;o en comparaci&oacute;n con otras &aacute;reas de la monta&ntilde;a andaluza. Ya se hab&iacute;a observado un descenso demogr&aacute;fico tras la Guerra Civil, pero el derrumbe coincide en el tiempo con la crisis definitiva de la actividad minera y la poderosa entrada en escena de la administraci&oacute;n forestal del Estado: Bacares pasa de 1.400 habitantes en 1960 a 487 diez a&ntilde;os m&aacute;s tarde, Ser&oacute;n de 7.265 a 5.084. El desplome durar&iacute;a diez a&ntilde;os m&aacute;s, especialmente en el segundo de los n&uacute;cleos: Bacares ve reducido sus efectivos en 1981 hasta los 395 habitantes y Ser&oacute;n los reduce hasta los 3.655.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n\tEn las fotograf&iacute;as de la evoluci&oacute;n del poblado de Los Carrascos entre 1968 y 1999, situado en el Barranco de las Morcillas, se observa la trascendencia de los cambios. En la de 1968 en las laderas se visualiza el mosaico de cultivos en terrazas y los pastizales en un entorno abrupto. Tres d&eacute;cadas m&aacute;s tarde la ruina del poblado es patente, el paisaje se hace uniforme con las repoblaciones de pinos, quedando como elemento natural la formaci&oacute;n de ribera en el fondo del barranco.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n\t<a href=\"http:\/\/www.juntadeandalucia.es\/institutodeestadisticaycartografia\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/img51.png\"><img alt=\"Los Carrascos 1968\" class=\"alignnone size-full wp-image-6204\" src=\"http:\/\/www.juntadeandalucia.es\/institutodeestadisticaycartografia\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/img51.png\" width=\"600\" srcset=\"https:\/\/ws089.juntadeandalucia.es\/institutodeestadisticaycartografia\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/img51.png 1235w, https:\/\/ws089.juntadeandalucia.es\/institutodeestadisticaycartografia\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/img51-300x205.png 300w, https:\/\/ws089.juntadeandalucia.es\/institutodeestadisticaycartografia\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/img51-1024x702.png 1024w\" sizes=\"(max-width: 1235px) 100vw, 1235px\" \/><\/a>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n\t<a href=\"http:\/\/www.juntadeandalucia.es\/institutodeestadisticaycartografia\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/img61.png\"><img alt=\"Los Carrascos 1999\" class=\"alignnone size-full wp-image-6205\" src=\"http:\/\/www.juntadeandalucia.es\/institutodeestadisticaycartografia\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/img61.png\" width=\"600\" srcset=\"https:\/\/ws089.juntadeandalucia.es\/institutodeestadisticaycartografia\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/img61.png 1240w, https:\/\/ws089.juntadeandalucia.es\/institutodeestadisticaycartografia\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/img61-300x205.png 300w, https:\/\/ws089.juntadeandalucia.es\/institutodeestadisticaycartografia\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/img61-1024x702.png 1024w\" sizes=\"(max-width: 1240px) 100vw, 1240px\" \/><\/a>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n\t<span style=\"font-size:11px;\">Poblado de Los Carrascos en el Barranco de las Morcillas (Bacares) 1968-1999 Paisajes de Andaluc&iacute;a: Im&aacute;genes retrospectivas. (2007) Consejer&iacute;a de Medio Ambiente y Ordenaci&oacute;n del Territorio. Tomado de Paisaje forestal andaluz ayer y hoy (2001)<br \/>\n\t<a href=\"http:\/\/www.juntadeandalucia.es\/medioambiente\/site\/portalweb\/menuitem.7e1cf46ddf59bb227a9ebe205510e1ca\/?vgnextoid=a8d41dc9c38c8310VgnVCM1000001325e50aRCRD&amp;vgnextchannel=3e032afa60637310VgnVCM2000000624e50aRCRD&amp;lr=lang_es\">http:\/\/www.juntadeandalucia.es\/medioambiente\/site\/portalweb\/menuitem.7e1cf46ddf59bb227a9ebe205510e1ca\/?vgnextoid=a8d41dc9c38c8310VgnVCM1000001325e50aRCRD&amp;vgnextchannel=3e032afa60637310VgnVCM2000000624e50aRCRD&amp;lr=lang_es<\/a> <\/span>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n\t<a href=\"http:\/\/www.juntadeandalucia.es\/institutodeestadisticaycartografia\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/img71.png\"><img loading=\"lazy\" alt=\"Estado actual del poblado de Los Carrascos\" class=\"alignnone size-full wp-image-6206\" height=\"350\" src=\"http:\/\/www.juntadeandalucia.es\/institutodeestadisticaycartografia\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/img71.png\" width=\"506\" srcset=\"https:\/\/ws089.juntadeandalucia.es\/institutodeestadisticaycartografia\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/img71.png 506w, https:\/\/ws089.juntadeandalucia.es\/institutodeestadisticaycartografia\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/img71-300x207.png 300w\" sizes=\"(max-width: 506px) 100vw, 506px\" \/><\/a>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n\t<span style=\"font-size:11px;\">Estado actual del poblado de Los Carrascos<br \/>\n\t<a href=\"https:\/\/senderosdealmeria.es\/sierra-de-los-filabres\/barranco-de-las-morcillas\/\">https:\/\/senderosdealmeria.es\/sierra-de-los-filabres\/barranco-de-las-morcillas\/<\/a> <\/span>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n\t<a href=\"http:\/\/www.juntadeandalucia.es\/institutodeestadisticaycartografia\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/img81.png\"><img alt=\"Barranco de las Morcillas y Calar Alto, 1977. Vuelo Interministerial\" class=\"alignnone size-full wp-image-6207\" src=\"http:\/\/www.juntadeandalucia.es\/institutodeestadisticaycartografia\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/img81.png\" width=\"600\" srcset=\"https:\/\/ws089.juntadeandalucia.es\/institutodeestadisticaycartografia\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/img81.png 1530w, https:\/\/ws089.juntadeandalucia.es\/institutodeestadisticaycartografia\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/img81-300x180.png 300w, https:\/\/ws089.juntadeandalucia.es\/institutodeestadisticaycartografia\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/img81-1024x614.png 1024w\" sizes=\"(max-width: 1530px) 100vw, 1530px\" \/><\/a>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n\t<span style=\"font-size:11px;\">Barranco de las Morcillas y Calar Alto, 1977. Vuelo Interministerial<\/span>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n\tEn las im&aacute;genes procedentes del Vuelo Interministerial de 1977 se observa c&oacute;mo ha cambiado radicalmente el paisaje, tanto en las cumbres de Calar Alto, como en el Barranco de las Morcillas, donde se encuentra el poblado -ya abandonado- de Los Carrascos. El territorio aparece casi completamente reforestado, salvo los terrenos m&aacute;s abruptos y los comprendidos por las inmediaciones del Observatorio Astron&oacute;mico, que entr&oacute; en servicio en 1975 y aparece en construcci&oacute;n. Los manejos forestales dejan una notable huella necesaria para la prevenci&oacute;n y lucha contra los incendios, con la aparici&oacute;n de las necesarias pistas forestales y cortafuegos, habitualmente abiertos en las cuerdas, con lo que confluyen sobre las cumbres como es evidente en la imagen de Calar Alto. Tambi&eacute;n se pone en evidencia el estado m&aacute;s maduro de las repoblaciones de la ladera norte, m&aacute;s antiguas y favorecidas por unas condiciones de humedad m&aacute;s favorables.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n\t<strong>Recuperaci&oacute;n ambiental y usos cient&iacute;ficos en la Sierra de los Filabres<\/strong>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n\tLa Sierra de los Filabres, con su importante superficie repoblada, es un ejemplo del efecto ambiental positivo de las repoblaciones, de c&oacute;mo crean condiciones favorables para la recuperaci&oacute;n de otras especies, tanto por la funci&oacute;n ecol&oacute;gica y forestal de la masa arbolada, como por la protecci&oacute;n pasiva, al reducir las presiones de otros tipos de usos. La vegetaci&oacute;n actual, aunque presenta un marcado gradiente altitudinal, est&aacute; fuertemente influenciada por las repoblaciones forestales realizadas entre los a&ntilde;os cincuenta y ochenta en su vertiente septentrional. Reforestaci&oacute;n que posteriormente, tambi&eacute;n se ha extendido a la vertiente sur, para minimizar en la medida de lo posible la contaminaci&oacute;n lum&iacute;nica en torno al observatorio astron&oacute;mico de Calar Alto. Las especies m&aacute;s utilizadas en este caso fueron los pinos carrasco (Pinus halepensis), negral (P. pinaster) y salgare&ntilde;o (P. nigra salzmannii).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n\tLa regulaci&oacute;n de los aprovechamientos ganaderos y forestales, la acci&oacute;n repobladora y los tratamientos selv&iacute;colas &ndash;que mejoran el estado de la masa y reducen la incidencia de incendios&ndash; est&aacute;n induciendo una din&aacute;mica de la vegetaci&oacute;n hacia estructuras m&aacute;s complejas y de mayor madurez, si bien con una gran lentitud por las dificultades impuestas por la aridez. La estructura espacial de la vegetaci&oacute;n tambi&eacute;n se est&aacute; haciendo m&aacute;s diversa: antiguos cultivos y pastizales con presencia de matorral, encinares, pinares naturales y pinares de repoblaci&oacute;n. En el caso de las repoblaciones m&aacute;s antiguas, &eacute;stas presentan grados de madurez superior, pues se introducen progresivamente carrascas, coscojas y enebros. Dada la situaci&oacute;n actual de muchas de estas masas, en particular las de pino silvestre y pino salgare&ntilde;o, el manejo de estos montes debe dirigirse a la transformaci&oacute;n de las masas a formaciones mixtas de encina y pino, incluso a estructuras m&aacute;s complejas que incluyan formaciones con matorral, buscando un mayor grado de integraci&oacute;n ecol&oacute;gica.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n\tLa recuperaci&oacute;n forestal, sin duda un factor importante para luchar contra la desertizaci&oacute;n, no ha evitado sin embargo el debilitamiento de la red hidr&aacute;ulica. Los r&iacute;os permanentes que sobreviven se encuentran en la parte occidental de la ladera norte. Hasta los a&ntilde;os ochenta estuvieron funcionando, si bien con r&eacute;gimen muy irregular, pero a partir de esos a&ntilde;os se constat&oacute; un descenso de los caudales en fuentes y barrancos, en consonancia con la disminuci&oacute;n de la cuant&iacute;a de las precipitaciones, descenso cada vez m&aacute;s pronunciado que provoc&oacute; que algunos de ellos se agostaran durante el verano, especialmente en la zona oriental y central, o con escasos sobrantes tras las tomas para riego en los cursos de la zona noroeste. En la actualidad, los cultivos de huerta se reducen casi exclusivamente al ruedo de los n&uacute;cleos rurales, y el paisaje del agua de la Sierra de los Filabres ha desaparecido pr&aacute;cticamente en su totalidad, quedando un conjunto de antiguos bancales y paratas, muchos abandonados y otros cubiertos por cultivos le&ntilde;osos de muy baja productividad. La falta de mantenimiento de las paratas hace que los peque&ntilde;os desmoronamientos se agranden y que se vaya perdiendo el suelo acumulado en las terrazas. El declive demogr&aacute;fico ha continuado, pero no de manera tan acusada como en los a&ntilde;os comprendidos entre 1960 y 1981. Bacares en el 2015 desciende sus efectivos hasta los 278 habitantes, y Ser&oacute;n a los 2.167.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n\tEn la imagen del Plan Nacional de Ortofotograf&iacute;a A&eacute;rea de 2010, en el Barranco de las Morcillas apenas son ya apreciables las huellas de las antiguas terrazas agr&iacute;colas y de los asentamientos de poblaci&oacute;n. Las repoblaciones forestales aparecen ya maduras, con la notable excepci&oacute;n del cerro conocido como Calar de los Sapos, en el centro de la imagen, desforestado probablemente por un incendio. Son observables nuevas infraestructuras de defensa contra este riesgo, como un helipuerto y una balsa para la toma de agua, situado al este de la imagen.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n\t<a href=\"http:\/\/www.juntadeandalucia.es\/institutodeestadisticaycartografia\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/img9.png\"><img alt=\"Barranco de las Morcillas. Ortofotografia 2010. Plan Nacional de Ortofotograf\u00eda A\u00e9rea\" class=\"alignnone size-full wp-image-6209\" src=\"http:\/\/www.juntadeandalucia.es\/institutodeestadisticaycartografia\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/img9.png\" width=\"600\" srcset=\"https:\/\/ws089.juntadeandalucia.es\/institutodeestadisticaycartografia\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/img9.png 760w, https:\/\/ws089.juntadeandalucia.es\/institutodeestadisticaycartografia\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/img9-247x300.png 247w\" sizes=\"(max-width: 760px) 100vw, 760px\" \/><\/a>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n\t<span style=\"font-size:11px;\">Barranco de las Morcillas. Ortofotografia 2010. Plan Nacional de Ortofotograf&iacute;a A&eacute;rea<\/span>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n\tLas altas cumbres han atra&iacute;do el inter&eacute;s de cient&iacute;ficos, y la Sierra de los Filabres no ha sido ajena a ello. En octubre de 1879 se inaugur&oacute; la estaci&oacute;n de enlace geod&eacute;sico y astron&oacute;mico realizado entre Espa&ntilde;a y Argelia, bajo la direcci&oacute;n del general Ib&aacute;&ntilde;ez de &Iacute;bero por parte espa&ntilde;ola y del coronel Perrier por parte francesa. Esta estaci&oacute;n uni&oacute; &Aacute;frica con Europa mediante una doble triangulaci&oacute;n con v&eacute;rtices en los montes Sabina y Filaoussen en Argelia, y Mulhac&eacute;n y Tetica de Bacares en Espa&ntilde;a, esta &uacute;ltima cota localizada muy pr&oacute;xima a Calar Alto. En esa cota existe actualmente una estaci&oacute;n repetidora de radio de gran importancia para las comunicaciones internacionales. Una de las infraestructuras cient&iacute;ficas m&aacute;s importantes de Andaluc&iacute;a es el Centro Astron&oacute;mico Hispano-Alem&aacute;n (CAHA), conocido como Observatorio de Calar Alto. Est&aacute; situado en la cumbre de la Sierra de Los Filabres, una meseta de 2.100 m de altura. Se trata de un centro de referencia internacional que hasta el 2005 pertenec&iacute;a en exclusiva al Max-Planck-Institut f&uuml;r Astronomie y s&oacute;lo se utilizaba un 10 % del tiempo de observaci&oacute;n para los astr&oacute;nomos espa&ntilde;oles. Sin embargo, en 2005 se firm&oacute; un acuerdo por el cual el observatorio es operado conjuntamente por el Instituto de Astrof&iacute;sica de Andaluc&iacute;a-CSIC y el Max-Planck-Institut en una proporci&oacute;n del 50% cada uno, aunque est&aacute; previsto que el socio alem&aacute;n lo abandone el a&ntilde;o 2018.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n\tEl observatorio tiene 3 telescopios: de 1,2 m, 3,5 m y 2,2 m, existiendo en el complejo otras dos c&uacute;pulas que alojan un telescopio de 1,5 m, que est&aacute; operado por el Observatorio Astron&oacute;mico Nacional de Espa&ntilde;a, y un telescopio rob&oacute;tico operado por el Centro de Astrobiolog&iacute;a INTA-CSIC. El telescopio de 3,5 m es el mayor telescopio emplazado en la Europa continental.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n\tEl lugar de emplazamiento fue propuesto inicialmente en 1970, e inaugurado oficialmente en julio de 1975 con la puesta en marcha del telescopio de 1,2 metros. Posteriormente se instalaron el resto de telescopios. Las excelentes condiciones para la observaci&oacute;n de las estrellas, especialmente por las condiciones clim&aacute;ticas que permiten m&aacute;s de 180 noches de observaci&oacute;n al a&ntilde;o, han permitido la captura de colisiones de cometas, la emisi&oacute;n de gases expulsados por estrellas j&oacute;venes, el seguimiento de planetas extrasolares, asteroides y numerosas investigaciones, muchas de ellas en colaboraci&oacute;n con otras instituciones astron&oacute;micas o relacionadas con la exploraci&oacute;n espacial.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n\tEntre los proyectos de mayor proyecci&oacute;n destaca &quot;C&aacute;rmenes&quot;, destinado a la b&uacute;squeda y estudio de exoplanetas, planetas que habitan soles peque&ntilde;os y que podr&iacute;an tener caracter&iacute;sticas similares a la Tierra. Desde 1995, a&ntilde;o en que se descubri&oacute; el primer exoplaneta alrededor de una estrella como el Sol y las primeras enanas marrones, se han descubierto ya m&aacute;s de 500 planetas de este tipo, un planeta m&aacute;s o menos similar y con la misma masa que la Tierra, y se entiende como planeta habitable aquel que puede albergar agua l&iacute;quida, y quiz&aacute; vida, en su superficie. Sin embargo, la mayor&iacute;a de ellos son inh&oacute;spitos, tienen temperaturas tan altas como las de las estrellas m&aacute;s fr&iacute;as u orbitan muy cerca de sus soles.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n\tEl proyecto Califa participa en la recopilaci&oacute;n de datos en la teor&iacute;a que se&ntilde;ala una expansi&oacute;n acelerada del universo y acaba de culminar la tercera liberaci&oacute;n de datos, que proporciona a la comunidad cient&iacute;fica internacional una herramienta &uacute;nica para conocer la estructura y evoluci&oacute;n de las galaxias.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n\tLos telescopios de Calar Alto est&aacute;n a disposici&oacute;n de la comunidad cient&iacute;fica, proporcionando datos para unos 125 proyectos de investigaci&oacute;n al a&ntilde;o. El centro tambi&eacute;n sirve como plataforma para el desarrollo de instrumentaci&oacute;n de tecnolog&iacute;a de vanguardia y, adem&aacute;s, realiza una labor divulgativa. La competitividad cient&iacute;fica del observatorio, dotado de instrumentos de &uacute;ltima generaci&oacute;n, supone un activo con un importante retorno industrial en empresas espa&ntilde;olas y permite el empleo y formaci&oacute;n de personal muy especializado.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n\tEn la imagen de la ortofotograf&iacute;a del PNOA de 2010 se observa c&oacute;mo han ido creciendo el n&uacute;mero de instalaciones relacionadas con las actividades cient&iacute;ficas en Calar Alto. De oeste a este, como hijuelas de la carretera AL-4404 con G&eacute;rgal y la A-92 aparecen en primer lugar los talleres, m&aacute;s al sur la residencia de los astr&oacute;nomos, los laboratorios y al este las cinco c&uacute;pulas que albergan a los telescopios.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n\t<a href=\"http:\/\/www.juntadeandalucia.es\/institutodeestadisticaycartografia\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/img10.png\"><img alt=\"Calar Alto. Ortofotografia 2010. Plan Nacional de Ortofotograf\u00eda A\u00e9rea\" class=\"alignnone size-full wp-image-6210\" src=\"http:\/\/www.juntadeandalucia.es\/institutodeestadisticaycartografia\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/img10.png\" width=\"600\" srcset=\"https:\/\/ws089.juntadeandalucia.es\/institutodeestadisticaycartografia\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/img10.png 760w, https:\/\/ws089.juntadeandalucia.es\/institutodeestadisticaycartografia\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/img10-247x300.png 247w\" sizes=\"(max-width: 760px) 100vw, 760px\" \/><\/a>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n\t<span style=\"font-size:11px;\">Calar Alto. Ortofotografia 2010. Plan Nacional de Ortofotograf&iacute;a A&eacute;rea<\/span>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n\tExisten otras instalaciones menores que aprovechan las caracter&iacute;sticas topogr&aacute;ficas de Calar Alto, entre ellas una estaci&oacute;n de la Red Andaluza de Posicionamiento impulsada por el Instituto de Estad&iacute;stica y Cartograf&iacute;a de Andaluc&iacute;a. La red de 22 antenas, que se inaugur&oacute; en el a&ntilde;o 2005, ha venido prestando desde entonces el servicio de correcciones diferenciales para posicionamiento de precisi&oacute;n centim&eacute;trica, servicio que es gratuito y de gran inter&eacute;s en materia de navegaci&oacute;n y posicionamiento, e imprescindible para actividades como las obras p&uacute;blicas, las nuevas t&eacute;cnicas agrarias, la localizaci&oacute;n de las afecciones urban&iacute;sticas, medioambientales, etc. Precisamente Calar Alto ha sido la primera estaci&oacute;n que se ha renovado con nuevos equipos en marzo de 2016 para ampliar los datos recibidos a las constelaciones satelitales GLONASS (Rusia) y en un futuro GALILEO (UE), ya que en la actualidad solo recibe y procesa datos GPS (EEUU). Todo ello permitir&aacute; mejorar la velocidad de acceso a los servicios de la red en tiempo real, as&iacute; como la estabilidad de los mismos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n\t<a href=\"http:\/\/www.juntadeandalucia.es\/institutodeestadisticaycartografia\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/img111.png\"><img loading=\"lazy\" alt=\"Estaci\u00f3n de la RAP en Calar Alto y red de estaciones gestionadas por el IECA y por el IGN\" class=\"alignnone size-full wp-image-6211\" height=\"748\" src=\"http:\/\/www.juntadeandalucia.es\/institutodeestadisticaycartografia\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/img111.png\" width=\"548\" srcset=\"https:\/\/ws089.juntadeandalucia.es\/institutodeestadisticaycartografia\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/img111.png 548w, https:\/\/ws089.juntadeandalucia.es\/institutodeestadisticaycartografia\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/img111-219x300.png 219w\" sizes=\"(max-width: 548px) 100vw, 548px\" \/><\/a>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n\t<span style=\"font-size:11px;\">Estaci&oacute;n de la RAP en Calar Alto y red de estaciones gestionadas por el IECA y por el IGN<\/span>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n\t<a href=\"http:\/\/www.juntadeandalucia.es\/institutodeestadisticaycartografia\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/img12.png\"><img alt=\"Detalle de la vertiente norte de la Sierra de Los Filabres. Valle del  Almanzora\" class=\"alignnone size-full wp-image-6212\" src=\"http:\/\/www.juntadeandalucia.es\/institutodeestadisticaycartografia\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/img12.png\" width=\"600\" srcset=\"https:\/\/ws089.juntadeandalucia.es\/institutodeestadisticaycartografia\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/img12.png 643w, https:\/\/ws089.juntadeandalucia.es\/institutodeestadisticaycartografia\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/img12-300x177.png 300w\" sizes=\"(max-width: 643px) 100vw, 643px\" \/><\/a>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n\t<span style=\"font-size:11px;\">Detalle de la vertiente norte de la Sierra de los Filabres. Valle del Almanzora. Serie &aacute;mbitos comarcales. Escala 1:50.000. 2008. Instituto de Estad&iacute;stica y Cartograf&iacute;a de Andaluc&iacute;a<br \/>\n\t<a href=\"http:\/\/www.juntadeandalucia.es\/institutodeestadisticaycartografia\/lineav2\/web\/\">http:\/\/www.juntadeandalucia.es\/institutodeestadisticaycartografia\/lineav2\/web\/<\/a><\/span>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n\t<strong>Bibliograf&iacute;a de referencia<\/strong>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n\tG&oacute;mez Mendoza, J. y Mata Olmo, R. (2002). &ldquo;Repoblaci&oacute;n forestal y territorio (1940-1971). Marco doctrinal y estudio de la Sierra de los Filabres (Almer&iacute;a)&rdquo;. Er&iacute;a, 58, p&aacute;gs. 129-155.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n\tNavarro Cerrillo, R. y Carreras Ega&ntilde;a, C. (2010). Los territorios del agua: Sierra de los Filabres. Consejer&iacute;a de Medio Ambiente y Ordenaci&oacute;n del Territorio<br \/>\n\t<a href=\"http:\/\/www.juntadeandalucia.es\/medioambiente\/portal_web\/servicios_generales\/doc_tecnicos\/2010\/agua_domesticada\/parte_2\/EAD39.pdf\">http:\/\/www.juntadeandalucia.es\/medioambiente\/portal_web\/servicios_generales\/doc_tecnicos\/2010\/agua_domesticada\/parte_2\/EAD39.pdf<\/a><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La Sierra de los Filabres se extiende de oeste a este por la zona central de la provincia de Almer&iacute;a como prolongaci&oacute;n de la Sierra de Baza. Por el pie de su vertiente norte discurre el r&iacute;o Almanzora. Al sur, los campos de G&eacute;rgal, Tabernas y Sorbas. 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